Salmo 2

El salmo 2 del libro de los salmos nos ayuda a entender la realidad de la vida.

Está dividido en cuatro partes, en la primera, observamos el odio que tienen los hombres contra Dios, las naciones están unidas contra Dios y contra el Hijo de Dios, Jesucristo.

En la segunda parte, se habla de cómo Jesucristo, el Mesías será designado para reinar desde Jerusalén el mundo entero. 

En la tercera, Hijo de Dios demuestra su poder y autoridad, declara tener plena autoridad sobre el mundo, incluso sobre los rebeldes.  Proclama el decreto de Dios: es el Hijo de Dios.

En la última parte, el Señor le habla a los reyes, aunque el mensaje aplica a todos; los hombres buscan la aprobación de los demás, buscan ser reconocidos por otros como sabios, cuando en realidad la verdadera sabiduría es humillarse frente a Dios, es creer lo que Dios declara

Observamos, en esta oración, al mundo intentando rebelarse contra el plan de Dios, establecer a Jesucristo como el rey del mundo.

Salmo 2

1. ¿Por qué se amotinan las naciones
y los pueblos hacen vanos proyectos?

2. Los reyes de la tierra se sublevan,
y los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Ungido:

3. “Rompamos sus ataduras,
librémonos de su yugo”.

4. El que reina en el cielo se sonríe;
el Señor se burla de ellos.

5. Luego los increpa airadamente
y los aterra con su furor:

6. “Yo mismo establecí a mi Rey
en Sión, mi santa Montaña”.

7. Voy a proclamar el decreto del Señor:
El me ha dicho: “Tú eres mi hijo,
yo te he engendrado hoy

8. Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra.

9. Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla”

10. Por eso, reyes, sean prudentes;
aprendan, gobernantes de la tierra.

11. Sirvan al Señor con temor;

12. temblando, ríndanle homenaje,
no sea que se irrite y vayan a la ruina,
porque su enojo se enciende en un instante.
¡Felices los que se refugian en él!