Letanias del Rosario

Las letanías del santo rosario, en el culto cristiano es una oración, una elevación de la mente y el corazón hacia el cielo, utilizada en servicios y procesiones, consiste en una serie de peticiones, para implorar la ayuda de Dios o para apaciguar su ira.

Es una oración sencilla que nos une a la vida de Cristo y María.

Origen de las letanías del rosario

Su origen es griego, significa “súplica” o “petición”.

Las letanías son un acto de culto en sí mismo, se utilizan para rendir homenaje a la Virgen en una procesión (como antiguamente) o como parte de la misa.

La Letanía de la Santísima Virgen María, también llamada Letanía de Loreto, tiene su origen en los primeros siglos del cristianismo. Entonces consistía en breves oraciones de diálogo entre el sacerdote y los fieles. Es una de las muchas letanías marianas, o alabanzas a María, compuestas durante la Edad Media.

Se dirigían sobre todo a suplicar la misericordia divina, y se decían en la misa y en las procesiones.
Inicialmente se dirigían a Nuestro Señor, pero luego se desarrollaron también las invocaciones a la Santísima Virgen y a otros santos.

Las alabanzas originales de las letanías marianas nacen de las expresiones populares de admiración amorosa que se han ido acumulando con el tiempo. Muchas derivan de los escritos de los Padres Orientales de la Iglesia.

En torno al año 1500 los cristianos comenzaron a cantarlas en un culto solemne. Pronto la devoción se extendió por todo el mundo, ocupando hoy un lugar de honor en la vida de la Iglesia, debido a su fiel uso en el santuario de la Santa Casa de Loreto, según la tradición, era la pequeña casa donde había vivido la Sagrada Familia la cual fue milagrosamente transportada por los ángeles, en 1291, desde Tierra Santa a su actual emplazamiento en Loreto.

Cada invocación es una oración jaculatoria que afectuosamente dirigimos a Nuestra Señora y pone ante nosotros los privilegios exaltados de María, su santidad de vida, su amabilidad y su poder, su espíritu maternal y su majestad de reina.

¿Qué significa rezar las letanías?

Rezar la letanía es darle gracias a Ella, alabarla, admirarla, pedirle su protección. Aquí puedes aprender como rezar el rosario.

Por lo tanto, la reflexión sobre los títulos de las letanías del rosario despliega frente nuestro una magnífica imagen de nuestra Madre celestial, a pesar de que sabemos poco sobre su vida.

La influencia de nuestra Señora en el mundo siempre ha sido grandiosa. Desde el momento en que nos tomó a todos como sus hijos espirituales al pie de la Cruz, ha demostrado ser una madre sin igual.

A lo largo del tiempo, ha aliviado la carga de millones, ha traído paz y alegría a los corazones torturados, consejo a los que dudan, consuelo a los afligidos, arrepentimiento y misericordia a los pecadores, y Dios a todos los que lo acepten. Nuestra Señora nunca deja de trabajar por la conversión, santificación y salvación de nosotros, pobres pecadores.

A continuación verás el formato propuesto por la Santa Sede para recitarlas, donde se incluye la última adición realizada por el Papa Francisco en junio del 2020.

Rosario sobre una biblia

LETANÍAS LAURETANAS ACTUALIZADAS

Señor, ten piedad
(Repetir)
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,
Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la Misericordia,
Madre de la divina gracia,
Madre de la Esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Alivio de los migrantes,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
ORACIÓN.
Te rogamos nos concedas,
Señor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión
de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.