Como rezar el Rosario

Aprende como rezar el Rosario, es un acto de fe, un verdadero testimonio del amor que le profesamos a Nuestro Señor mientras contemplamos el sacrificio que hizo por nosotros. Rezar nos acerca espiritualmente a nuestro Dios, al invocar nuestras plegarias en las que gustosamente nos guía María Santísima.

Es importante que seamos conscientes del verdadero y auténtico significado de rezar el Rosario, que reconozcamos el ferviente pacto de amor y sacrificio de nuestro Padre Celestial por nosotros; en un momento de reflexión, penitencia y arrepentimiento, a través de una conexión con Dios.

Aunque pasen miles de años el rosario nunca perderá su esencia, aun cuando pueda cambiar la forma de rezar, esta devoción siempre nos permitirá contemplar la vida de Jesús mediante los ojos de María en un encuentro amoroso de paz y armonía, donde el redentor permanece vivo y latente como nuestra fe.

Invocamos a María y la acompañamos en su largo caminar. Al rezar el rosario, no hacemos otra cosa que pedirle a la Virgen María su intercepción para permanecer en unión espiritual con Jesús, para llegar a él. Por ello, alabamos al Señor por medio de Nuestra Inmaculada Concepción quien fuera la madre amorosa de nuestro Salvador.

El Santo Rosario es una oración de contemplación que nos llama a reflexionar, es un acto voluntario y accesible a todo el mundo, ya seamos clérigos o laicos, adultos o jóvenes, en fin todos aquellos que profesen la fe en el Altísimo pueden rezarlo.

Rezar es sin duda una de las mejores formas que tiene el verdadero cristiano para comunicarse con Dios, por ello quienes rezan el Rosario procuran llevar una vida de conformidad a los mandamientos del Señor. En todo cristiano debe prevalecer la fe, el sacrificio, la devoción y el amor al prójimo.

A través del Rosario, nuestra protectora e interceptora ante el Señor, María Santísima, aboga a nuestro favor, en ella se refleja el más sublime amor a Dios, por eso nunca nos abandona ni nos desampara jamás. La Virgen María nos señala el camino que debemos seguir para ser escuchados por el Omnipotente.

El santo rosario nos llena de gozo, ese hermoso encuentro espiritual nos da la oportunidad de dejar a un lado nuestras cargas, preocupaciones, angustias y desesperanza para encontrarnos con el ferviente amor de Jesús que nos consuela y ánima a transitar por el camino del bien.

El santo rosario es el mejor aliciente que podemos encontrar en los momentos más difíciles para renovar nuestra fe, concedernos indulgencias, alejarnos del maligno y curar nuestro corazón.

Cómo rezar el Rosario católico completo

Como se mencionó anteriormente, la forma de rezar el Rosario puede variar de acuerdo a la región o tradiciones particulares de cada país, al ser una auténtica manifestación de la devoción a Dios no se practica exactamente igual en todas las geografías.

No solo existe el tradicional y devocionario Rosario Mariano sino que también están los dedicados a devociones específicas como el Rosario de la Divina Misericordia, el Rosario al Espíritu Santo; otros muy regionales como el Rosario Guadalupano, rezado principalmente en México.

También existe una forma muy reflexiva y de profunda conciencia de rezar el rosario, y es a través del Rosario Meditado, esta forma particular permite comprender mejor los misterios que nos revelan los evangelios, reviviendo los acontecimientos más trascendentales de Jesucristo y de nuestra Madre María.

Sin embargo, nos vamos a centrar en el rosario tradicional y clásico, cumpliendo los siguientes pasos universales que te ayudarán a comunicarte con la Virgen, intercesora de nosotros ante Dios. ¡Comencemos!

Signarse

Con el rosario en las manos comenzamos haciendo la señal de la Santa Cruz. Hacemos el signo sacramental en la frente, boca y en el pecho, librándonos del mal y de sus tentaciones, repitiendo en cada cruz con todo fervor la siguiente oración:

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos
líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre,
y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Credo de los Apóstoles

Para reverenciar el sacrificio de Jesús en la cruz, toma con la mano la cruz que está al extremo de tu rosario y reza el Credo de los Apóstoles. También puedes incorporar en el acto de contrición en este momento, no obligatorio pero si se recomienda.

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos.
Subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia Católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.

Acto de contrición (opcional)

Jesús, mi Señor y Redentor,
yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy,
y me pesa de todo corazón,
porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar
y confío que por tu infinita misericordia
me has de conceder el perdón de mis culpas
y me has de llevar a la vida eterna. Amén

Las cuentas del rosario

Seguidamente, toma en tus manos la primera cuenta del rosario y empieza a rezar un Padre Nuestro, las siguientes tres cuentas representan las tres Ave María que debes rezar, ofreciéndolas para aumentar tu fe y misericordia. Finalizadas las Ave María, rezas el Gloria una sola vez.

esquema del rosario

Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María,
llena eres de Gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Gloria

Gloria al Padre
y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Dónde podemos rezar el Rosario

El Rosario nos convoca a contemplar a Cristo, por lo tanto se aconseja rezarlo en un lugar que te proporcione tranquilidad y que esté libre de distracciones; sin embargo, una de las cosas maravillosas que tiene rezarlo es que lo puedes hacer casi en cualquier parte, siempre que nada te interrumpa la comunicación con Dios.

Puedes aprovechar las ocasiones que se te presenten en medio de tus rutinas, mientras vas en el transporte público, dirigiéndote a algún sitio, en el tiempo libre de tu jornada laboral, de camino a visitar a un amigo, en un campamento, un parque, en casi cualquier lugar que armonice contigo.

Cómo rezar el Rosario en la naturaleza

Disfrutar de las maravillas que Dios creó para nosotros, es un privilegio absoluto, es hermoso y confortable rezar cuando estás sentado en un lugar al aire libre y experimentas el murmullo del viento reafirmándote la presencia de Dios en todas las cosas que te rodean.

No solo puedes adorarlo íntimamente, también puedes rezar y compartir el evangelio con tus seres queridos, amigos, vecinos o en la Casa del Señor junto a todos nuestros hermanos de fe.